25 de junio de 2012

PERSONALIDAD… POR FIN

España ha cambiado de registro. Lo que antaño era alegría y vértigo, ahora es pausa y determinación. El cambio de identidad –a pesar de quiénes no lo reconozcan- ha sido lento, paulatino, por momentos preocupante…, pero por fin culminado. Obrado en el partido ante Francia, en el que España dominó durante 90 minutos, sin dejar lugar a la sorpresa, con la entereza de quien se sabe superior al rival, con la certeza de que su ritmo acabará ahogando –por plomizo- al enemigo. Por mucho humo que hubieran vendido los Benzema, Ribery, Nasri y compañía, el otro día Francia fue una compañera de baile menor, sumisa y entregada a la música española; incapaz de perseguir algo más que sombras, entregada al cansino compás que supusieron las posesiones infinitas de España.
Y si bien he sido muy crítico con la primera fase de España en esta Euro, y en especial con la ruleta rusa en que se convirtió el choque ante Croacia. Ahora entiendo a esta Selección, no comparto su idea del juego, pero demuestra personalidad… Lo mínimo que se le puede pedir a un conjunto lleno de talento como éste. Algo de lo que adoleció, traumáticamente, ante los balcánicos, que estuvieron a un cabezazo de mandar a la Campeona de Europa y del Mundo para casa. Y nos hubieran privado de conocer la verdadera nueva versión de la tan clamada y edulcorada Roja.
Y esa nueva personalidad o identidad –como prefieran llamarlo- no ha cambiado de actores, ni de director, tampoco de escenario; sólo de registro, de música, de compás. Se trata de algo innovador incluso. Algo desconocido hasta la fecha, intuido –en el Mundial de Sudáfrica-, pero agudizado hasta la apoteosis ante los galos. Nos hallamos de la defensa a través del balón, del catenaccio servido desde la posesión, de la esterilización del cuero, de la sedación del rival por aburrimiento, por pases hacía a atrás, por asociaciones sin mordiente. Eso fue España, para bien y para mal.
Conocer esta nueva realidad supuso en mí un sentimiento contrario. Por un lado aliviado por saber que España vuelve a saber a qué juega. Pero también decepcionado por seguir a una Selección que da más miedo por lo que puede llegar  ser que por lo que es. Que infunde el respeto propio que determina su historia reciente, y que escribe un presente futbolístico distinto al que un día sembró, recogiendo galones e infundiendo el respeto que su fútbol actual no merece. Apenado por sentir que nos están privando de un fútbol irrepetible.
Así, en la situación actual, no me adscribo a su estilo. No me convence Del Bosque y su canguelo me provoca una decepción enorme. Pero me alivia saber que han encontrado otro norte. Y sobre todo, que alcanzan semifinales de una Eurocopa con una parsimonia brutal. Propia de quién, por fin, sabe a lo que juega.

20 de junio de 2012

ESPAÑA PENDIENTE DEL RITMO

El secreto no está en el once. El fútbol, aún percibido desde la simpleza más absoluta, es un deporte complejo. Lleno de matices. Trufado de trampas y escaramuzas a los ojos de quien quiere desmenuzarlo. Por ello no quiero entrar al trapo de los debates nacionales en ciernes: del “sin `9` no hay nada que hacer”, o “si salen extremos, ¿por qué quitamos al delantero?, ¿quién va a rematar entonces?”. Por suerte para todos aquellos que nos inyectamos fútbol en vena; aquí dos más dos no son cuatro. El jugar con un delantero nato no te abre más puertas al remate. La presencia de extremos naturales no te garantiza la profundidad, ni siquiera la amplitud. Ni un doble pivote se tiene porqué convertir en una garantía defensiva. Todo es relativo. Depende de situaciones puntuales, de los estados de forma y anímicos, de las características y peculiaridades de los jugadores y, cómo no, del trabajo colectivo. Pero por encima de todo existe un factor del juego bajo el que todo se engloba, y del que todo y todos beben: EL RITMO.
No es lo mismo un pase tras siete contactos previos al balón, que un pase de primeras o tras un solo control; es ostensible la diferencia entre dar un balón hacia atrás o hacia delante; también entre abrir a banda o romper líneas con pases interiores; o el tiempo que se tarde en recuperar la posesión tras pérdida… Incluso los saques de banda, de puerta, de falta o de córner influyen en el ritmo del juego. Es el sino de todo equipo. Hay entrenadores que prefieren que su equipo mantenga un ritmo pausado, pues se sienten inferiores; otros que alternan en función de las situaciones y escenarios que se presenten durante los 90 minutos; y unos pocos, muy pocos, que aparcan las especulaciones a un lado y se tiran a tumba abierta todos los partidos, tratando de imprimir el máximo ritmo posible hasta asfixiar al rival. Estos son los equipos ganadores, hegemónicos y con personalidad; aquellos que permanecen en el tiempo.
La dificultad reside en ser capaz de dotar a tu equipo de los mecanismos suficientes para poder desarrollar un fútbol rítmico. Esa armonía sólo se consigue a base de trabajo y calidad. Lo primero al servicio de lo segundo, y como elemento imprescindible para jugar con velocidad. Y ahí creo que radica el principal déficit de España en la actual Eurocopa.
La esencia del fútbol control se mantiene: “Son los jugadores que tenemos, no podemos jugar a otra cosa”, proclama Del Bosque. De acuerdo, pero VB también ha de admitir que, aunque en el fondo estamos siendo España, el ritmo de juego nos está condenando a un papel sumiso que hacía mucho no adoptábamos. Pues la incapacidad para dominar los partidos viene motivada por la lentitud a la hora de construir fútbol, y ésta por la falta de trabajo de conceptos en el juego de posición. Así, bajo mi punto de vista, voy a trazar cuatro claves para poder elevar el ritmo de juego, y por ende el caudal ofensivo de la Selección:
-          La supresión del doble pivote Alonso-Busquets, o bien la reasignación de tareas: Alonso y Busquets no son jugadores de mismas características, pero por concepción del juego se pisan mutuamente. Verdaderamente su papel sobre el verde es clónico: guardar el sitio, movilidad baja, apoyo constante, y asegurar balón (añadiendo en Alonso el desplazamiento en largo). Esa función de ancla es fundamental, necesaria en cualquier equipo, pero contraproducente si se hace por duplicado, como es el caso. Mi opción sería liberar a Alonso en sus funciones posicionales, animándole a adoptar posiciones más ofensivas, a ejecutar desmarques de ruptura, etc. O bien introducir a un medio de ADN más dinámico, como podría ser Santi Cazorla (poseedor además de buen tiro lejano), y sentar a alguno de los dos anclas –veo a Alonso algo más fino en esta Euro-.

-          La fijación de las bandas: No me estoy refiriendo con esto a la introducción de jugadores específicos de banda. Sino a la correcta ocupación de las mismas, tanto en los extremos con Iniesta y Silva, como por los laterales cuando el manchego y el canario trazan la tan habitual diagonal al medio. Pero siempre, siempre, siempre, debe haber un cono rojo sobre la raya en mediocampo rival. Cuando suben los laterales, el central de ese lado debe abrir su posición, y el pivote adoptará posición defensiva. Obviamente no pasa nada porque se incorporen los dos laterales simultáneamente, pues si queremos dotar a la Selección de mayor agresividad ese sería un buen factor detonante.

-          El famoso “9”: No tengo una posición fija en el famoso debate del “9”. Me gusta la variedad, y como tal abogo por la alternativa en las alineaciones. El juego de la selección no debe variar demasiado con o sin Torres. Sino que debe ser el propio Torres quién se integre y comience a relacionar en el juego de posición; esto implica que debe caer más a bandas, bajar a recibir, moverse en otros contextos que no sean la lucha permanente con los centrales, etc.
Cesc también me parece un fenomenal jugador en esa posición, deficitario con el madrileño en los balones al espacio y en el terreno físico, pero muy superior en todo lo demás.

-          El cambio de mentalidad: Aquí radica uno de los grandes problemas. Pues es esa atadura mental la que nos está privando de ver a España intentar dominar los partidos. La especulación y el miedo al fracaso pesan, de momento, como una losa. O esa es la impresión que al menos me dejan partidos como el pasado de Croacia, en el que estuvimos a merced del rival, acongojados y faltos de personalidad suficiente como para cambiar el rumbo del partido. Al final se confío en el soplo del destino, y éste apostó por una Selección que debe vivir ahora 3 partidos de desmelenamiento, vértigo y atrevimiento colectivo. Confío en ello, al menos lo deseo.

¿LAS DUDAS MOLESTAN?

Entiendo que los componentes de la Selección se sientan molestos. Pero el otro día no gustaron, y la gente se manifiesta. El partido fue visto por casi 14 millones de españolitos; agobiados, acongojados e incómodos desde el sofá de sus casas. Angustia solitaria o compartida, pero angustia, escenificada en el remate de cabeza de Rakitic, y liberada con el gol de Navas. Liberación que, en cualquier caso, no despejaba dudas. Alegría contenida.
Antaño, cuando España siempre fracasaba en las grandes citas, el avanzar a cuartos de final era motivo de celebración, y a eso hacía referencia ayer Del Bosque, quién se quejaba de la escasa celebración por la clasificación. Pero nuestro seleccionador tiene que entender que esto es deporte, y en este negocio el listón del éxito y el precipicio del fracaso se los pone uno mismo. Y es que probablemente, para el Rafa Nadal novicio de 17 años, pasar un par de rondas de Grand Slam era un éxito rotundo, cuando ahora no es más que un proceso rutinario hacía el título, su único objetivo cada vez que pisa la arcilla de París o el verde de Wimbledon. Quizá ese nivel de exigencia sea el único camino a la gloria, alcanzada tantas y tantas veces por el mallorquín. Una lección, sin duda, para cualquier otro deportista –incluidos los a veces intocables futbolistas-.
En cualquier caso, un pragmático de esto puede calificar el pase como un éxito rotundo, así como los números de España, que nos indican que es el equipo que más anota y menos recibe de toda la Euro, también el que más remata y, por supuesto, el que más veces pasa el balón. Entonces es cuando hay que recurrir a Boza Maljkovich, para quién “las estadísticas son como los bikinis. Lo que revelan es sugerente, pero lo que ocultan es vital”. Por números España camina exitosa, pero las sensaciones que transmiten no son del todo positivas y generan dudas. Al respecto, me hacía gracia esta mañana la comparación que establecía hoy un comentarista radiofónico, “a mi vecina del séptimo la veo espléndida, en cambio a Miss Universo siempre la pongo pegas”. Exactamente lo mismo que nos sucede –y debe ser así - con España. Su nivel de excelencia en el juego alcanzado tantas y tantas veces ha levantado tal nivel de expectación que cuando paren un partido como el de Croacia la decepción es mayúscula. ¿Y cómo no se van a generar dudas?
Además, el propio Del Bosque debería afrontar esas críticas de forma positiva, excitante y estimuladora. Pues sí hemos aceptado opiniones cuando ha habido sesiones de baño y masaje hacía nuestros jugadores, lo mismo se debe hacer ahora. Ahora que todo el mundo vimos como España fue incapaz de dominar un partido vital; adormecida en un toque de balón estéril, cauteloso y espeso; timorata en su defensa; dubitativa en ataque. No fue la gran España, ni siquiera una versión menor. Fue la España de las dudas, de esas que molestan, pero esas mismas que deben reforzar la vuelta a los orígenes.

19 de junio de 2012

EL PUCELA Y SU DISCURSO DE PRIMERA (II): SOMOS VALLADOLID

Y el cambio llegó. Tímidamente. Como la llegada de Djukic a Valladolid; fría y discreta; en cierto modo también recelosa. Su escaso bagaje como entrenador (seleccionador sub21 y absoluto de Serbia, Partizan de Belgrado y 9 partidos en el Hércules) invitaba a la desconfianza en un tipo que no tenía, además, ningún vínculo previo a Valladolid –más allá de haber visitado Zorrilla en su etapa de futbolista-. Así, el Valladolid había tomado la decisión salomónica de apostar por un entrenador inexperto, con pocas referencias previas, y carente de carga emocional o sentimental hacía Valladolid. Toda una apuesta.
En ese contexto enigmático y acuciados por el problema económico, la expedición vallisoletana pone rumbo a la localidad gallega de Mondariz con el objetivo de hacer equipo cuánto antes. Sin embargo, las incógnitas afloran y los problemas crecen para el técnico, que trabaja con un grupo que cree que será desmantelado. Desde las oficinas le animan a desprenderse de Alberto Bueno, y le informan de la irrechazable oferta del Valencia por Barragán y la muy probable del Zaragoza por Guerra. ¡Tres de un plumazo! “¿Dónde me he metido?” pensaría el bueno de Djukic.
Sin embargo, ahí, cuando las adversidades invitan al pesimismo, el técnico serbio comienza ya a hacer gala de una personalidad arrolladora. Al mal tiempo, buena cara. Trabajo, trabajo y trabajo. Ese era el Plan A, el B y el C a la situación que atravesaba el club. Y también grandes dosis de cabezonería; negándose, entre otras, a la venta de Alberto Bueno, en quién confió ciegamente en un primer momento. Finalmente Javi Guerra tampoco haría las maletas, siendo Barragán el único en abandonar la expedición vallisoletana.
El barco ya había zarpado, y en ese preludio tedioso que son los partidos de pretemporada se comienzan a prever algunos de los rasgos del Valladolid de Djukic. Se intuye ya a un entrenador de buen gusto por el juego, centrado en la salida limpia del balón desde la defensa, en la elaboración en el mediocampo, y en la movilidad de los jugadores más ofensivos para la generación de fútbol. Todo parece muy bonito, “demasiado para Segunda”, pensaban algunos.
Con la temporada en marcha se reafirman las buenas sensaciones previas de míster y plantilla. El equipo no arrasa, pero mantiene una solidez y equilibrio de resultados que le aúpa a la zona alta de la tabla. Además, la asimilación de conceptos parece efectiva. No por su eficacia, sí por su insistencia. La perseverancia en la salida de balón desde la defensa, no da sus frutos instantáneamente, pero en la cabeza de Djukic se maduran paulatinamente, sin importar tanto el aquí y el ahora, y pensando en el mañana, más cercano que lejano. Es un proceso lento, un trabajo de orfebrería necesario para dotar al equipo de los mecanismos necesarios para caminar por sí sólo por la dura y larga Segunda División.
Las decisiones y el trabajo de campo las adereza con un mensaje directo, profundo y ganador; repetido hasta la saciedad “SOMOS VALLADOLID”. Cada problema, cada queja o cada contratiempo queda minimizado. Djukic es Valladolid, considera que trabaja para un club grande, y hace sentir eso mismo a sus jugadores. El que se acobarde no tiene cabida en el grupo.
Así, cada día, Djukic no sólo convence a su grupo, también a una afición que además disfruta de un fútbol de salón, impropio de Segunda. Un juego que además garantiza resultados, esos mismos que aúpan a los de Pucela a la parte alta de la clasificación. La encarnizada lucha, durante más de 40 jornadas, con Depor y Celta, deja al Valladolid malparado a falta de sólo una. Los pequeños detalles habían alejado a los blanquivioletas del ascenso directo, que vieron indefensamente como Celta y Córdoba firmaban un empate anunciado que obligaba a Djukic y sus hombres a jugar el Play off para conseguir una plaza de Primera.
Primero Córdoba y luego Alcorcón. El Valladolid volvió a demostrar lo que ya hizo en la fase regular, que es más y mejor equipo que sus rivales. Ascenso y celebraciones. El jefe de la obra no se esconde desde el balcón del ayuntamiento: “SOMOS VALLADOLID”.

18 de junio de 2012

EL PUCELA Y SU DISCURSO DE PRIMERA (I): LOS ANTECEDENTES


Alen Peternac

Zorrilla volvió a vibrar la noche del sábado. Sus vetustos cimientos no conocían tanto ajetreo desde tiempos inmemoriales, cuando aquel europucela de Alen Peternac, de alegría efímera –como un cubata en manos de aquel “9” de carrera fulgurante-, se partía el cobre con los gallitos de España. Desde entonces, sopor y pequeños impases a la monotonía que ha preponderado en el José Zorrilla en los último 15 años. Con un club asentado en la clase media de 1ª División, abocado a un papel de mera comparsa que terminaba por aburrir a la nunca animosa afición pucelana. Esa dinámica pesimista, aburrida y pecaminosa en lo económico terminó por hundir a un club que no valoró lo que tenía cuando caminaba tranquilo por 1ª División.
Tuvo que llegar el infierno de Segunda y, sobretodo, la llegada de Mendilíbar para volver a abrir los ojos de los aficionados blanquivioletas. ¡Qué bien se estaba en Primera! El técnico vasco cocinó un equipo de 86 puntos. Ascenso en abril, y fiesta. Pero eso fue hace ya más de de 5 años.
Caras largas en el día de la despedida de Mendilibar
Aquel equipo de Mendi tuvo otro año y medio fantástico.  Fútbol de presión y ejecución, valiente en su dogma, eléctrico en su práctica. De repente, un tipo venido del norte, sin apenas experiencia en la élite, había puesto Valladolid patas arriba, y su equipo transitó de forma brillante en el retorno a la categoría de oro del fútbol nacional. Al año siguiente la dinámica se prolongó, pero el ambiente se enrareció de forma incomprensible. Los fichajes nuevos no terminaban de cuajar, y la vieja guardia de Mendi no conseguía reconducir la situación. A mitad de temporada, y con el equipo fuera de puestos de descenso, el ‘técnico milagro’ se vio de patitas en la calle. Sus sucesores en el cargo, Onésimo y Clemente, fueron incapaces de salvar la nave y el Valladolid dio, de nuevo, con sus huesos en Segunda.


Antonio Gómez en el Zorrilla
Una situación ya conocida, pero igual de amarga que la del anterior descenso. Gradas vacías. Horarios aciagos. Rivales desapacibles… Aburrimiento en grandes dosis. Ante este árido paisaje, sólo una gestión atractiva y un proyecto ilusionante serían capaces de reflotar la nave pucelana. Se confió en un tipo joven, Antonio Gómez, que recaló en Valladolid atendiendo a razones y méritos desconocidos todavía a día de hoy. Sin embargo, desde el principio se mostró serio, metódico y tremendamente trabajador. Suficiente. Parecía que la decisión de la cúpula blanquivioleta había sido la idónea. La pena era que los resultados no acompañaban las buenas impresiones; el equipo jugaba, por momentos hasta bien, pero no mataba los partidos. Y Antonio Gómez pagó caro el peaje, como siempre sucede con los entrenadores, máximos culpables de la falta de puntería de sus jugadores. El manchego se fue por dónde vino, y vino su antítesis precisamente. Abel Resino, experto en no sé qué leches en el mundo de los banquillos. Su llegada trajo consigo una racha fatídica de 8 partidos perdidos. Se cuestionó su continuidad –con AG se tardó menos-, y el equipo milagrosamente tiró hacía arriba. Remontada meteórica y al play off. El juego, siempre el juego, acabó condenando a los blanquivioletas, quienes vivieron y bebieron todo el año de los goles de Guerra. En el momento crucial no llegaron, y la falta de plan B, la ausencia de trabajo diario y la –como no- suerte esquiva fueron demasiado escollo para un equipo triste y ramplón. Algo debía cambiar.

2 de junio de 2012

DISECCIONANDO A ESPAÑA: LA DEFENSA

Sin duda una de las líneas más alteradas por la sensibilísima baja de Puyol, a la que se ha unido recientemente también la del lateral derecho Iraola. Así, nos encontramos en la defensa con un jugador que apenas ha disputado 8 partidos en toda la temporada, con un central reconvertido desde el mediocampo, y con un lateral –además debutante- que ha hecho lo propio desde el extremo. Vayamos al análisis: de derecha a izquierda, estos son nuestros defensores.

JUANFRAN TORRES (lateral derecho): Su caso es el de la alterabilidad de este deporte. Pasar, en apenas 6 meses, de ser el extremo suplente del Atlético de Madrid a debutar y ser convocado como lateral de España no es muy comprensible. Todas las explicaciones a tan inverosímil parodia nos llevan a un nombre: Cholo Simeone. El argentino no sólo cambió el rumbo de su equipo, también inyectó en sus hombres una dosis enorme de agresividad y confianza en sus posibilidades. Y de entre todos esos jugadores, el que más bebió de sus enseñanzas fue Juanfran. Adaptándose de forma espectacular a un puesto tan especial como el de lateral derecho. El otrora fino extremo, salido de la cantera del Madrid, y de paso brillante por Osasuna, se había convertido de la noche a la mañana en un lateral aguerrido en el marcaje defensivo y de despliegue y recorrido en ataque. La inoportuna lesión de Iraola permite al alicantino disputar un puesto de titular con Arbeloa en la Selección española. Increíble pero cierto.
Pros:
-          Su gran recorrido y despliegue físico. Nos encontramos con un jugador de gran velocidad, y que ha demostrado un fondo destacable en las repetidas incorporaciones al ataque que aborda a lo largo de los 90 minutos.
-          Técnicamente está bien dotado. Fundamentalmente a la hora del desequilibrio y de tratar de desbordar al contrario.
-          Su actitud. Para completar esta progresión meteórica en tan pocos meses hace falta un componente actitudinal importantísimo.
Contras:
-          La doble inexperiencia. Primero en la Selección, pues se trata de un debutante con España. Y segundo en su nueva ubicación en el campo, pues por muy bien que se haya adaptado no debemos perder de vista que se trata de una reconversión a un puesto tremendamente específico, y que este jugador apenas acarrea un puñado de partidos a sus espaldas en dicha posición. Apenas ha vivido situaciones defensivas en el área, apenas conoce los conceptos de las coberturas a los centrales, de trazar el fuera de juego, o de los desdoblamientos efectivos. Sin duda puede sufrir.
-          Capacidad de asociación. Aunque habláramos antes de sus cualidades técnicas, Juanfran me presenta dudas en su capacidad para la asociación, pues viene de un fútbol más vertical, de desborde por aplastamiento y velocidad, y carente de minutos y espacio para la elaboración y las largas posesiones. Deberá de demostrar, también en este aspecto, una capacidad camaleónica para adaptarse a su nuevo medio de juego: el de posición y posesiones prolongadas.

ÁLVARO ARBELOA (lateral derecho o izquierdo): Su versatilidad plantea una duda: ¿izquierda o derecha? Durante casi toda la temporada el blanco se ha amoldado al lateral derecho desde el momento en que Sergio Ramos fue convertido en central. Pero en temporadas anteriores ya había demostrado su capacidad para poder jugar como lateral izquierdo. Ya quedan muy lejos los años en los que Arbeloa se perfilaba como un central de gran recorrido, en el Castilla e incluso el Deportivo, pero su capacidad actual para jugar en ambos costados le da un plus para ser titular en esta Selección.
Pros:
-          Ya hemos hablado de su mayor cualidad: la versatilidad. Cimentada en una capacidad extraordinaria para jugar en cualquier posición defensiva y conseguir un rendimiento notabilísimo en todas ellas.
-          No es un 10 en nada. Tampoco un 9. Pero una de sus grandes virtudes es, precisamente, ser consciente de sus limitaciones. Gracias a ello, es dificilísimo ver a Arbeloa cometer errores de bulto. La regularidad y el rendimiento –sin altibajos- en persona.
-          Es un gran marcador. Incapaz de superar al 90% de sus rivales en el plano físico, recurre a la anticipación e intensidad defensivas.
-          Enorme competidor.
Contras:
-          Carece de la explosividad de otros laterales. Por ello puede sufrir cuando le cogen la espalda, pues carece de la velocidad necesaria en esas lides. También la echa en falta en el apartado ofensivo, pues rara vez es capaz de desbordar en uno contra uno.
-          Lo que ya hemos hablado con anterioridad. No ser un 10 ni un 9 en nada es demasiada rémora para jugar en un equipo como España, repleto de figuras y estrellas mundiales.
JAVI MARTÍNEZ (central): Del box to box a jugar sólo en un área: el defensivo. La llegada de Bielsa a Bilbao supuso muchísimos cambios y restructuraciones, entre ellas la de la reconversión de Javi Martínez desde el mediocampo a la defensa. Quizá muy dura para un jugador del futuro y calidad del navarro, pero los resultados, su gran temporada y la posterior llamada de la Selección a la Euro lo compensan todo. A día de hoy no cabe duda de que nos encontramos ante un enorme central.
Pros:
-          Su despliegue físico es descomunal. Al alcance de muy pocos jugadores a nivel mundial. Su 1,90 de estatura, y su capacidad para ir al choque, en el barrido a ras de yerba, en el juego aéreo y su velocidad y recorrido le sitúan en un escalón top.
-          Con el balón, y más ahora de central, es también un jugador 100% solvente. No sólo es capaz de filtrar balones al mediocampo, del mismo modo que antes lo hacía desde el medio a la delantera, sino que también posee un desplazamiento en largo preciso y capaz de salvar varias líneas.
-          Su año de aprendizaje con Bielsa, con la consabida meticulosidad del rosarino, bien debe reportar beneficios en la Selección, que además practica un juego muy en la línea del actual Athletic.
Contras:
-          A veces comete errores posicionales, propios de quién se está asentando en una posición que requiere de años y partidos de experiencia.
-          Su mayor problema para jugar en este equipo es el nivel de sus dos grandes rivales para el puesto: Ramos y Piqué. Por lo demás, aglutina todo lo que puede tener un central de categoría.

RAÚL ALBIOL (central): Su temporada se resume a ocho partidos de dudosa importancia. O lo que es lo mismo, se trata de un jugador denostado por Mourinho a quién sólo la lesión de Puyol le ha abierto las puertas de la Euro. Personalmente creo que había otras opciones –y no cerrándome sólo al puesto de central- más merecedoras de acudir a Ucrania y Polonia. Por lo demás, es un jugador de sobra conocido por Del Bosque, y que le presenta plenas garantías.
Pros:
-          Se trata de un central muy regular. Muy del perfil de Arbeloa en el lateral, gran competidor y conocedor de sus virtudes y defectos.
-          Físicamente es un jugador considerablemente rápido, y además suele ser efectivo al corte.
-          A pesar de su inactividad, cuenta con una buena experiencia –fundamentalmente en otras temporadas- en partidos comprometidos y de gran exigencia.
Contras:
-          La inactividad en casi un año es una rémora mucho más importante de lo que podamos creer. Más si cabe para un torneo de la exigencia de una Eurocopa, en la que cada partido se juega a cara de perro y ante delanteros de primer nivel.
-          Físicamente es rápido, pero a pesar de su estatura no es contundente ni autoritario. Suele fallar en el cuerpo a cuerpo.
-          Su salida de balón no es todo lo limpia que debería. Tampoco falla en exceso, pero carece de la capacidad y visión suficiente como para eliminar líneas en sus envíos desde la defensa.

SERGIO RAMOS (central): La evolución lógica del fútbol le ha devuelto al puesto de central. Lugar desde el que ha brillado con luz propia en el Real Madrid en la presente temporada, formando junto a Pepe un tándem impenetrable.
Pros:
-          Su poderío físico. Estamos hablando de un auténtico prodigio de la naturaleza. Duro como una roca, explosivo y contundente. Físicamente es el defensor 10.
-          Cuando está 100% concentrado da la sensación de ser un futbolista insuperable. Preciso al corte, y aguerrido y violento en el cuerpo a cuerpo. Su capacidad intimidatoria es inigualable.
-          Obviamente estamos hablando de uno de los mejores defensores del mundo. Pero además es un futbolista que posee los fundamentos y habilidades técnicas para propiciar salidas interesantes de balón.
-          Su experiencia. La trayectoria de Ramos, tanto en el Real Madrid como con España, le avala en este tipo de torneos, sólo aptos para grandes competidores.
Contras:
-          En ocasiones sufre cortocircuitos que propician errores de bulto. Ya sea a nivel posicional o en forma de entradas desmedidas. Sin duda es algo que debe corregir.
GERARD PIQUÉ (central): No viene de completar su mejor temporada, ni mucho menos. La irrupción de Mascherano en la defensa culé, y su alarmante bajón físico y anímico, acabaron sentando al bueno de Piqué en el duro banquillo. La Eurocopa debe ser el aliciente necesario como para ver la mejor versión de este extraordinario futbolista.
Pros:
-          Otro defensor 10. Si en el caso de Ramos primeramente apuntábamos a sus capacidades físicas. Con Piqué debemos hacerlo en el plano técnico y posicional. Estábamos ante el jugador solvente en persona. Enorme en el corte, insuperable por arriba y fundamental en la salida de balón.
-          Ya están señalados todos sus pros: todos los que se le pueden pedir a un defensa.
Contras:
-          Habrá que ver cómo llega a nivel físico. Pues es un jugador que cuando no está fino se le nota excesivamente a la hora de salir al corte.

JORDI ALBA (lateral izquierdo): Sus inicios como profesional en Valencia nos presentaban a un extremo izquierdo rápido y habilidoso. Sin embargo, la propia dinámica del fútbol y el cruce en el camino con un técnico moderno como Unai Emery nos han acabado regalando un lateral izquierdo superofensivo y resolutivo para la Selección española. Ha acabado jubilando a un excepcional –por rendimiento y actitud- Capdevila que ya chirriaba un poquito en el engranaje de Del Bosque, y parece amo y señor de un puesto tremendamente específico y singular como el suyo.
Pros:
-          Su fútbol es velocidad. Velocidad y sorpresa. Debe ser uno de quiénes se aprovechen del juego adulador y parsimonioso de posesión que practique el combinado nacional. Mientras unos transitan a velocidad crucero por el medio, combinando en corto, pisando y apoyando (“toco y voy”), aglutinando la atención del rival…, los Alba, Navas o Pedro deben ser quiénes aporten la velocidad y profundidad siempre necesaria en un fútbol como el español.
-          Técnicamente es un jugador de recursos. Capacidad de asociarse y jugar con precisión en espacios pequeños.
Contras:
-          El tamaño no debe ser problema en ningún jugador, pero un defensa de 1,65 puede sufrir ante equipos poderosos en el juego aéreo que cimenten su fútbol en el kick and rush. Por ejemplo se me viene a la mente el partido contra la Irlanda de Trappatoni…
-          No siempre resuelve con clarividencia al llegar a línea de fondo. Quizá sea uno de sus grandes “debe”: optimizar al máximo sus llegadas por sorpresa.
-          La inexperiencia en este tipo de competiciones. Nos encontramos ante un debutante en grandes torneos internacionales, que si bien goza de tablas en partidos importantes con el Valencia, nada comparable con ser internacional con España.

VALORACIÓN GENERAL:
La sombra de Puyol es tremendamente alargada en la defensa española. La ausencia del central del Barcelona no sólo altera un puesto, sino que saca a Ramos del lateral y hay que ubicar, por tanto, un nuevo jugador en esa posición. Así, pasamos de lo que podía haber sido un Ramos-Puyol-Piqué-Alba; a un Arbeloa-Ramos-Piqué-Alba. Sólo cambia un jugador, pero se modifican dos puestos.
La apuesta de José Mourinho por Ramos como central durante toda la temporada hace menos traumático el cambio, si bien, la baja del culé es más sensible en el plano anímico y competitivo que en el propiamente posicional.
Aún así, no caben dudas sobre las garantías que ofrece la defensa titular española. Sobresaliendo en la pareja de centrales, Ramos-Piqué, que se deben complementar por condiciones a la perfección; y algo más limitada en los laterales, a priori Arbeloa y Alba, uno más experto y defensivo, y más alegre e inexperto el valencianista.
En cuanto a los futuribles suplentes, me gustaría resaltar a Javi Martínez, quién por su polifuncionalidad, calidad y regularidad se puede convertir en el jugador número 12 para Del Bosque. En cambio, no creo en los milagros, y pienso que el protagonismo de Raúl Albiol será testimonial, falto de minutos y de ritmo durante toda la temporada, su participación en una línea tan comprometida y al límite como la defensiva sería de cierto riesgo.
Además, para el brillo de esta línea, es necesaria la colaboración del resto de componentes de Selección. Pues una mentalidad global defensiva abrillanta y facilita el trabajo de los defensores.

29 de mayo de 2012

DISECCIONANDO A ESPAÑA: LA PORTERÍA

Ya está. Hay fumata blanca. Estos serán los representantes de España para la Euro. Uno a uno. Pros y contras. Comenzamos con la portería española, en la que repiten los tres cancerberos que acudieron a Sudáfrica.
IKER CASILLAS
Titular indiscutible para Del Bosque, a pesar de que se cuestionara tal estatus al inicio del pasado Mundial de Sudáfrica. El posterior desarrollo del mismo, con intervenciones salvadoras y actuaciones sobresalientes, le volvieron a encumbrar como auténtico líder de la Selección. Desde entonces, sus dos temporadas en el Real Madrid se ha desarrollado sin altibajos, a un nivel excepcional, acorde al rendimiento global y competitivo del equipo desde la llegada de José Mourinho.
Pros:
-          No sólo es el portero titular. También capitán, santo y seña del equipo. Su dimensión sobrepasa la portería, y su carácter y mentalidad de ganador se proyecta en sus compañeros. A falta de Puyol, su papel como líder espiritual es indispensable y de importancia capital en este equipo.
-          La figura de Casillas crece en momentos complicados. Se trata de un arquero de instantes y momentos, más allá de su regularidad habitual. Esa capacidad de crecer ante la flaqueza permitió, entre otras cosas, que España levantará los recientes títulos de Europa y del Mundo, con acciones puntuales como el penalti ante Paraguay o el mano a mano frente a Robben.
-          Además de su mentalidad, de la que fluyen todas sus virtudes, Casillas es un portero de enormes reflejos y agilidad, muy difícil de superar en distancias cortas y remates a bocajarro.

Contras:
-          Los balones aéreos siempre le han generado  grandes problemas. Igual que a ras de yerba sus cualidades crecen sustancialmente, cuando el balón vuela –fundamentalmente en centros laterales- Casillas duda. Ese instante de decisión en relación con el espacio y el tiempo le ha generado, a lo largo de su trayectoria, multitud de problemas. Si bien es cierto que en los últimos tiempos ha ganado en confianza y serenidad, y se muestra mucho más solvente en estas acciones.
-          El juego de pie quizá sea su mayor desventaja en relación con sus rivales para la potería española. Casillas, zurdo cerrado, no confía demasiado en su capacidad para mover el balón desde el suelo. Generalmente envía el balón en largo, y cuando trata de enlazar en corto con su defensa no siempre lo hace con la suficiencia necesaria. Además, esta suerte en la Selección toma una relevancia vital, pues muchas veces supone la génesis de las largas posesiones. Deberá mejorar y ganar confianza, pues este equipo necesita de un portero con habilidad para sacar el balón jugado.
VÍCTOR VALDÉS
Repite, tras el Mundial, en un gran campeonato con la Selección absoluta. Su caso es el de la madurez tardía, pasando de ser un portero dubitativo e inseguro en sus primeras temporadas, a un jugador indispensable para su club en la actualidad. Porque sí, igual que adscribimos el actual estilo futbolístico del Barcelona a Iniesta, Xavi o Messi, también lo deberíamos hacer con Valdés y su salida de balón, de la que se alimentan el resto de compañeros.
 Su temporada ha sido buena, sin  llegar al nivel de la campaña 2009/10, pero muy regular, sin cantadas ni estridencias, tampoco se le recuerdan actuaciones memorables. Inserto en una dinámica de notable, su solvencia y calidad como portero le garantizan un puesto en la selección. Seguramente estemos hablando de un Top 5 mundial. Lujazo para España.
Pros:
-          Su juego de balón con el pie es único. Probablemente el portero más seguro del mundo en ese aspecto. Además es consciente de dicha cualidad y la explota de una forma espectacular para los intereses de su equipo, con salidas cortas para los centrales, o más largas y con envíos tensos hacía los laterales. No teme el fallo, sabe que puede llegar, y nunca penaliza sus futuras decisiones.
-          Mentalmente ha ganado una madurez impensable en él hace unos años, como cuando recién salido del horno, Louis Van Gaal decidió que Valdés se siguiera fogueando en el filial y éste se negó. Además, sus gestos, imagen y expresión nunca ayudaron a un portero que incluso pensó en la pronta retirada. El actual portero del Barsa es mentalmente un jugador fortísimo, un animal competitivo que además es capaz de asumir su suplencia en la Selección.
-          Técnicamente es fabuloso. Recuerda en los blocajes y movimientos a Santi Cañizares, otro portero de grandes dotes técnicas. Lo hace todo con suma facilidad, lo cual transmite una seguridad tremenda.
Contras:
-          No es un portero explosivo. Su garantía son la colocación y su calidad, por eso en acciones más fortuitas y de rápida decisión se muestra menos solvente.
-          Carece del Santo que alumbra a Casillas en los momentos complicados. Su historial de acciones salvadores es más pobre que el de su rival en la portería española.
PEPE REINA
El tercero en discordia. Creo que no puede haber discusión; Reina navega uno o dos escalones por debajo de Casillas y Valdés. Sus temporadas en el Liverpool van en clara recesión, en conforme al nivel general de su equipo, hasta el punto de pensar en que futbolísticamente hay porteros superiores a Reina en España.
En cualquier caso, Del Bosque ha decidido llevarlo nuevamente a un gran Torneo, entre otras cosas porque el seleccionador sabe que el grupo y el buen ambiente son esenciales para conseguir grandes logros, y en esa faceta de animador y generador de buen rollo Reina va sobrado.
Pros:
-          Fundamentalmente la ya descrita. Gran compañero. Todos hablan maravillas de él en la convivencia, en el día a día, en los entrenamientos, y –como ya quedo demostrado- en las celebraciones.
-          La explosividad es la gran virtud del portero red. Su potente tren inferior le proporciona una capacidad enorme para el salto y los movimientos laterales. Igual que Casillas, es un portero de palos y de grandes acciones a bocajarro.
-          Su juego de pie es también de una calidad notable, aunque fundamentalmente en el desplazamiento largo. Sufre más en el momento de asociarse con su defensa.
Contras:
-          Carece de la mentalidad ganadora que vienen demostrando Valdés y Casillas en el último lustro. Esa falta de mentalidad y algún lapsus que otro  penalizan sobremanera a un buen portero que nos regala varios errores de bulto temporada tras temporada. Impensable en un Mundial o Eurocopa.
-          No tiene el nivel de Casillas y Valdés. No hay mayor contra que esa. Y esa, por otra parte, es la razón por la que se aventura como tercer portero de la Selección.
VALORACIÓN GENERAL DE LA PORTERÍA:
No todas las selecciones del mundo, más bien ninguna, pueden presumir de juntar en su equipo a dos de los cinco mejores porteros del mundo. Casillas y Valdés, por calidad, competitividad, rendimiento reciente y trayectoria lo son. Además son distintos, al gusto de lo que pida uno u otro entrenador.
Esa calidad de los guardametas españoles se debe sentir en los entrenamientos, y garantiza una competitividad brutal por el puesto. Además, Reina, el tercero en discordia garantiza un buen ambiente necesario en la difícil convivencia de la portería.
Sin duda se trata de una línea cubierta más que bien.