16 de febrero de 2012

MILAN-ARSENAL (4-0): IBRA SÍ SABE A LO QUE JUEGA

Una de las sensaciones más amargas que puede experimentar un entrenador es la de no reconocer a su equipo tras 90 minutos de infructuoso juego. Ese sentimiento de incomprensión seguramente lo vivió anoche Arsène Wenger, uno de esos idealistas que prioriza el estilo al resultado y que, cuando no sale ni lo uno ni lo otro, no atina a pronunciar palabra alguna. Cobijado en la tristeza de su banquillo, el alsaciano no pudo más que contemplar la desnaturalización de los suyos a manos de un Milan que se impuso al Arsenal en todo contexto futbolístico: con y sin balón, en las dos áreas, en la batalla por el medio campo, en el estilo –muy particular pero interpretado magistralmente-, en el resultado y, por si fuera poco, en las individualidades.
Y por encima de todo y todos, un hombre: ZLATAN IBRAHIMOVIC. El sueco maniató y ridiculizó a la defensa gunner constantemente. Con San Siro rendido a sus pies, y su cabeza (¡qué pena de algún cable pelao!) sobre San Siro, Zlatan fue superior. Intervino en tres de los cuatro goles milanistas, regaló controles imposibles, regates escandalosos y asistencias inverosímiles. Una actuación autoritaria.
Al tran tran, como se suele decir cuando un equipo parece no querer forzar la máquina, los rossoneri esperaban a los ingleses en campo propio, éstos eran incapaces de crear peligro, y los milanistas se beneficiaban de su inocencia. Cada robo era la antesala a una conexión fulgurante con los tres de arriba (Robinho, Boateng y Zlatan), sobre sus pies giraba el fútbol del Milan. Malos socios para la cándida defensa de los cañoneros, que resbalaban una y otra vez sobre el mismo césped en el que Ibrahimovic levitaba.
El primer gol es un claro ejemplo de la inoperancia, lentitud y desatino del Arsenal. Como tantas veces, el lateral (Sagna en este caso) cede el balón Scsczney, en una muestra de equipo que quiere integrar al portero en labores constructivas (muy al estilo Barcelona, se trata de una de las bases sobre la que cimentar el juego de posición), pero éste al recibir no encuentra los apoyos abiertos de los centrales, lentísimos mental y físicamente, los laterales tardan en pisar la línea lateral, por lo que acaba reteniendo y rifando el balón cuando los milanistas ya han encimado a sus pares. Acaba recibiendo Nocerino, que se aprovecha de la indecisión posicional inglesa –ni se abren para poseer balón ni se cierran para defender-, para meter un buen balón a Boateng quién, tras amortiguar con el pecho, lo convierte en oro. 15 minutos, primer gol y golpe moral: un estilo bien definido se ha impuesto a la inconclusión del otro.
El Arsenal seguía buscándose a sí mismo mientras los rossoneri crecían en el campo, quiénes se encomendaban a la envergadura física y futbolística de Ibra. Como en el segundo gol, en el que El Zíngaro se escapa con suma pausa, potencia y clase hasta línea de fondo, una vez allí decide jugar una pared a la red con la cabeza de Robinho, autor final del gol. Para entonces, San Siro ya es consciente de que está viviendo una de sus grandes noches.
Wenger trata de provocar una catarsis en los suyos tras el descanso. Titi Henry al campo, Walcott fuera. El cambio, como metáfora del partido y del Arsenal actual, es maravilloso,  nos evoca a los mejores tiempos de Henry en el equipo londinense, pero echamos de menos a su lado a Bergkamp, Pires o Vieira. El ahora 12 gunner, escaso de fuerza y pasado de años, es todo voluntad, pero le falta la supremacía con la que hace años se deshacía de sus rivales –a lo Ibra-.
Sin ese gran Henry y con Rosicky donde antes jugaba Pires,  Arteta como copia barata de Cesc, Song tratando de parecerse a lo que un día fue Vieira, y sin el lesionado y gran esperanza gunner Jack Wilshere…, el Arsenal es un equipo lastrado, diminuto al lado de un Milan que ayer se volvió a sentir grande.
En ese contexto de deslealtad a sus ideas y a su filosofía, el Arsenal fue un juguete en manos de Ibra y, por ende, de los milanistas. Primero Robinho, de nuevo a pase de Zlatan, hizo el tercero de tiro raso desde la frontal del área. Y después, en el minuto 78, el sueco, siempre el sueco, nos regaló  una nueva genialidad ante un central, Djourou, impropio de un equipo de nivel. El suizo atropelló al sueco presa del pánico, y éste fue al suelo. Penalti y gol, para una posterior celebración rabiosa de un jugador único. 4-0, y eliminatoria resuelta

14 de febrero de 2012

HISTORIA DE UNA TROPELÍA


Esta noche, cuando las agujas del reloj nos señalen las 20.45 y volvamos a escuchar el anhelado himno de la Champions, vibraremos de nuevo con el fútbol. “The chaaaaaaampiooooooons”, preludio inequívoco de grandes atmósferas futboleras, melodía que nos reporta a algunas de las más bellas batallas europeas, nos introducirá hoy en la fase más decisiva de la Competición. 16 equipos, presuntamente los más fuertes del Viejo Continente, lucharán en 8 eliminatorias a doble partido. Entre estos clubes, los españoles y favoritos Madrid y Barcelona, y un intruso: el Olympique de Lyon, coprotagonista de uno de los episodios más oscuros y rocambolescos que se recuerdan en la máxima competición europea.
Nos retrotraemos a un 7 de diciembre de 2011. (6ª jornada de la Fase de Grupos). En el Estadio Maksimir de Zagreb, Dínamo y Olympique de Lyon se citan para un duelo sin aparentes motivaciones para los locales –más allá de la prima económica por victoria europea- y con la remota esperanza de clasificación de los visitantes –deben ganar, esperar la derrota del Ajax, y recuperar además una desventaja de 7 goles con respecto a éstos-. En Amsterdam, mientras tanto, el Ajax sueña con volver a ser un Top16  europeo. No distan mucho de su objetivo, realmente lo tienen en su mano, sólo una escandalosa goleada madridista o un resultado anormal en tierras croatas evitará los festejos ajacied. Son las 20.45 y empieza la “fiesta”.
La primera mitad no es del todo favorable para los intereses holandeses, el árbitro les birla un penalti y, por si fuera poco, Callejón e Higuaín hacen sangre del fallo. 0-2 y la sensación de haber sido mejor que el Madrid, el golpe es duro. Aún así, la grada respira tranquila, y De Boer, técnico local, se debe acordar de una frase que pronunció en la víspera, “esperamos no necesitar la ayuda del Dínamo”. Con los ojos en Croacia, el ex del Fútbol Club Barcelona inyecta, a buen seguro, dosis de tranquilidad a los suyos. En el Estadio Maksimir todo marcha en orden, más allá de la expulsión del centrocampista Leko a los 28 minutos de juego, el Dínamo aumenta su cuota de credibilidad manteniendo a raya al Olympique, que sólo es capaz de empatar (1-1) al descanso.
El descanso…, hay ocasiones en las que la mierda salpica de cerca este negocio. Nunca sabremos qué ocurrió en los 15 sospechosos minutos de Zagreb, pero allí, el fútbol y la Champions se dejaron parte de su credibilidad, desnutrida por quién no atiende a razones lógicas, sino a impulsos de hombres de traje y corbata, de fajos y maletines, de intereses subversivos para el fútbol.
Los presuntos (absurda palabra ésta) acercamientos del descanso se tradujeron apresuradamente en goles, muchos goles, en el segundo acto. En el minuto 51 de partido el Olympique ya ganaba 1 a 4. Cuatro goles en siete minutos. Hattrick de Gomis. Escándalo en Croacia. La tranquilidad instaurada en el Amsterdam Arena tornó, raudamente, en incredulidad y…, por qué no decirlo; indignación. Su equipo no cumplía con su deber, cierto, pero no menos cierto es que en ese momento eran la cabeza de turco de un atropello futbolístico. El Madrid, invitado de piedra, se limitaba a jugar tímidamente el partido. Sin querer hacer sangre, pero sin desvirtuar una Competición que olía mal por tierras croatas.
Las primeras especulaciones sobre el abuso se acrecentaron a medida que continuaba la lluvia de goles en Zagreb. Rémi Garde, entrenador del Olympique, alentaba a sus jugadores a hacer más, y éstos encontraban autopistas de ocho carriles con destino a la portería defendida –nunca esta palabra estuvo peor empleada- por Kelava. Cada aproximación francesa, cada carrera escatimada por los jugadores croatas, cada gol de los tres más que anotaron, no hacían más que dar pábulo a la sospecha. En el minuto 75, con 0-3 en el Amsterdam Arena, y el sonrojante 1-7 del Maksimir, franceses y croatas decidieron cerrar las puertas del circo. El Ajax debía conformarse con jugar la Europa League, había sido víctima de una tropelía.
La UEFA se apresuró a comunicar que no abrirían ningún tipo de investigación, pues no tenían indicios de un posible amaño. Nada más se sabrá del asunto, lo único cierto es que hoy el Stade Gerland entonará “The Chaaaaaaaampiooooooons”.

13 de febrero de 2012

CUANDO TU ÚNICO DEFECTO ES SOBREVIVIR A LA EXCELENCIA

Vencer cansa, y aunque es tremendamente más llevadero que perder, la victoria también tiene connotaciones negativas. Kasparov, auténtico maestro y leyenda del ajedrez, quién fue durante mucho tiempo esquivo a la derrota, tiene una cita muy elocuente al respecto de cómo afrontar el desprestigio de una derrota o de una racha negativa de resultados: “cuando uno gana siempre pierde de vista sus defectos y se encuentra maduro para perder”.
Se trata de una frase perfectamente adaptable a la situación liguera actual del Barcelona, la más crítica en la ‘Era Pep’, un periodo, éste con Guardiola en la sala de mandos, en el que el Barcelona cuenta casi cada torneo, campeonato o amistoso por victoria. Desde el Joan Gamper hasta la Champions League, pasando por la Copa del Rey, Recopas europeas y nacionales, Copas Intercontinentales y, por supuesto, la Liga doméstica, la cual nos atañe en estos momentos. Brutal, el Barcelona ha ganado todo y a todos los equipos contra los que se ha enfrentado, en todas las circunstancias, ambientes y escenarios posibles. Siempre haciendo gala de un hambre y una ferocidad inigualable, una cualidad ésta imprescindible para mejorar lo inmejorable, para llegar a esas cotas de éxito que han convertido a este equipo en una dinastía hegemónica en el mundo del fútbol.
Hasta ahora ese era el gran secreto de Pep y sus chicos, incorporar a su virtuoso fútbol el hambre por ganar. Un binomio garantista de éxito, en el que lo primero es intrínseco a su origen –La Masía-,  y lo segundo lo consiguió integrar Guardiola al ADN propio de cada jugador desde un primer momento. Ese cambio de mentalidad –no sólo hay que jugar más y mejor el balón, sino también hay que correr más que el rival- ha encumbrado al Barcelona como el equipo que es...
… O que hoy en día no es, inmerso en una dinámica que  describe fenomenalmente bien Martí Perarnau: “excelencia en las noches de smoking y desperdicio en las tardes de barro”. Los jugadores conocen sus defectos, pero la pereza mental les impide salir a competir a tope en cada partido. Saben que con la mente fresca son inalcanzables, como así certifican los 13 títulos conquistados desde que Guardiola llegó al banquillo blaugrana, pero continuamente caen en el defecto de la pereza; en las tardes de barro. Es en este momento cuando me vuelvo a acordar de la frase de Kasparov y en el significado de “perder de vista los defectos”.  Sin querer se cae en la apatía, sin querer si pierde una Liga, sin querer te encuentras maduro para la derrota..., cada vez cuesta más sobrevivir a la excelencia.

10 de febrero de 2012

¿QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO?

El que de verdad quiera serlo que no me siga…, jeje. El propósito de esta nueva sección en el blog no es otro que tratar de pronosticar, como buenamente pueda, los partidos de la ‘Quiniela’ y el ‘Quinigol’ de cada jornada.
Huelga decir que soy de todo menos millonario, y el gasto semanal en esta suerte es prácticamente mínimo: 1€ a la ‘Quiniela’ y 2€ al ‘Quinigol’, o lo que es lo mismo; 2 columnas simple en ambos juegos, una la juego yo y la otra mi querida novia.
Me he pensado mucho publicar esta sección, pues mi reputación puede quedar por los suelos, pero como es mi blog y soy mi propio jefe, me aventuro a ser millonario junto a vosotros. ¿Os apuntáis?
1.       RACING- ATLÉTICO: X
Tras la alentada y revitalizante llegada del Cholo, lo lógico sería seguir apostando por los colchoneros, sin embargo creo que éste es el tipo de partido que se les pueden atragantar. Por varios motivos; el Racing es un equipo tremendamente gris y conservador, lo cual imposibilita en cierta medida la propuesta de contragolpe del Atlético; por otro lado, los rojiblancos han conseguido desde la llegada de su nuevo mister lo más fácil –a mi modo de ver-, que es cambiar la dinámica, ahora lo verdaderamente complejo es mantener esa tendencia ganadora; creo que el miedo a ganar y el conformismo se apoderará de ambos equipos si llegan igualados a los minutos críticos (a partir del minuto 70), y darán por bueno un empate que no es excesivamente malo para ninguno.
2.       VALENCIA-SPORTING: 1
Los locales vienen de jugar un partido calamitoso en Barcelona. No obstante, creo que no nos podemos dejar influir por esa actuación en el Camp Nou puesto que el panorama en Liga es muy distinto y, aunque creo que la 2ª vuelta de los ché no será brillante, estos partidos los debe sacar adelante con cierta tranquilidad.
Por otro lado, el caso del Sporting me recuerda al del Pucela del año del descenso. Se prescinde de un emblema como Manolo Preciado (aquí fue Mendilibar) y se apuesta por una línea continuista con un hombre de la casa (aquí fue Onésismo), síntoma de que se desconoce el problema y –obviamente- la solución al mismo. Para mí el Sporting es uno de los grandes candidatos al descenso.
3.       OSASUNA-BARCELONA: 2
Dudo mucho de que el Barsa vaya a competir por la Liga hasta las últimas consecuencias. De momento continúa gracias a la inercia que le proporciona su superior calidad. Ahora bien, algún día volverá a pinchar, y el escenario del Reyno de Navarra puede ser un lugar propicio.
Sin embargo apuesto por ellos, creo que no será un encuentro cómodo por la propuesta agresiva –fútbol agresivo, bien entendido- de Osasuna, pero sin duda el Barcelona tendrá las ocasiones necesarias para llevarse el partido.
4.       REAL SOCIEDAD-SEVILLA: 2
La Real se encuentra en un estado de forma y resultados bastante positivo. Pero creo que el Sevilla se encuentra ante una de sus últimas oportunidades de reengancharse arriba, que creo que es dónde debe estar. Con cambio de entrenador incluido (aunque poco habrá cambiado Míchel hasta la fecha), éste debe ser el primer partido del cambio.
5.       VILLARREAL-GRANADA: 1
No me apasiona este Villarreal, aunque su mejoría sea notable tras la llegada de Molina al banquillo amarillo, es un equipo que no me termina de parecer todo lo sólido que debiera como para fiarse uno a pies puntillas de ellos.
En cualquier caso, sí creo que es un equipo capacitado para no pasar problemas en Liga, y para sacar adelante partidos como éste ante uno de los equipos más flojos de la categoría.
Al Granada, además, ha llegado un técnico del que tengo serias dudas. No me acaba de convencer Abel, su trabajo siempre me ha parecido muy continuista en todos los banquillos que ha relevado, y me parece un tipo que tiene una suerte tremenda de poder entrenar en 1ª División. Méritos, bajo mi humilde punto de vista, no tiene muchos. Yo no creo en una resurrección  nazarí.
6.       MÁLAGA-MALLORCA: 1
Creo que el Málaga peleará por una plaza Champions. Su mayor acierto creo que ha sido depositar la confianza en Pellegrini, cuyo crédito creo que está asegurado, y con él yo creo que este equipo irá para arriba. Sus resultados no acaban de ser todo lo sólidos que debieran, pero poco a poco el equipo gana en automatismos y en cuánto adquieran mayores dosis de confianza y buenos resultados el equipo será tremendamente competitivo. No puede dejar pasar oportunidades como esta ante el Mallorca, un equipo competitivo (como todos los de Caparrós) pero inferior.
7.       ESPANYOL-ZARAGOZA: 2
Soy un jugón, o un gilipollas…, una de dos. ¿Por qué?, ¿por qué el Zaragoza? Es pura intuición, no hay más. A veces hay que apartar la lógica a un lado, y tirar de lo que nos dice la intuición. El Zaragoza está poco más que desahuciado y el Espanyol sueña con Champions y ya ha dado muestras de ser un equipazo. Pero yo, personalmente, desconfío muchísimos del horario “mañanero” del domingo, que creo que trastoca un poco la preparación y la forma de afrontar los partidos a jugadores, técnicos y hasta afición. Creo que en estas circunstancias el Zaragoza puede sacar tajada, aunque quizá un 2 sea algo descabellado… Veremos.
8.       RAYO-GETAFE: 1
Creo que es el partido de más difícil pronósticos de la jornada. Son dos equipos tremendamente irregulares, que no invitan a decantarse por ninguno en particular. Si fuese millonario jugaría un triple fijo aquí, como no lo soy apuesto por el de casa, no hay más razonamiento que ese ante dos equipos tan tibios.
9.       REAL MADRID-LEVANTE: 1
Jugar contra el Madrid casi en cualquier circunstancia es sinónimo de derrota. Si además lo haces contra un equipo tremendamente enchufado, en dinámica positiva y con una ventaja que defender, la presa se convierte casi en inalcanzable. Mucho equipo para un Levante que ya no está en su mejor fase de la temporada.
10.   HÉRCULES-DEPORTIVO: 2
La Segunda es una categoría tremendamente dura, pero cuando un equipo de la calidad del Depor la empieza a coger el gustillo y encuentra su ritmo de crucero, batirle es complicadísimo. El Hércules fue al principio de temporada líder de Segunda, mientras los coruñeses trataban de adaptarse. Ahora, con los papeles y dinámicas cambiados, veo al Deportivo ligeramente favorito, si bien la X podría ser muy factible.
11.   ALCORCÓN-HUESCA: 1
El factor campo es fundamental en Segunda. Aparte, el Alcorcón vive acomodado en una zona tranquila a la que el Huesca ha sido incapaz de llegar. Los oscenses, además encadenan una racha negativa en los últimos 5 partidos; consiguiendo 1 punto de 15 posibles. A priori, el 1 parece claro.
12.   GUADALAJARA-XEREZ: 1
Otro partido igualado que se puede decantar por el factor casa del Guadalajara. A pesar de que el equipo castellano sólo ha podido conseguir una victoria (frente al Numancia en su último partido como local) en los últimos 5 partidos. El Xerez vive en una irregularidad continua.
13.   CÓRDOBA-VALLADOLID: 2
El Pucela es otro equipo que, al igual que Deportivo, ha encontrado una velocidad crucero comodísima. Acumula 11 partidos sin conocer la derrota y se están mostrando como un equipo súper sólido. Es harto complicado ver perder al Valladolid hoy en día, no obstante el cordobés es un equipo bien cuajado y con un estilo de juego muy ofensivo, valiente y agresivo en la presión. Bonito partido.
14.   MURCIA-ELCHE: X
Duelo de equipos próximos geográficamente, lo que presupone un partido con ambiente. Al margen de este factor, el Elche todavía vive en playoffs pese a los recientes  malos resultados (1 victoria en los 4 últimos choques). Personalmente veo un partido igualadísimo entre dos equipos parejos.
15.   BETIS-ATHLETIC: 2
El Athletic afronta una segunda vuelta de competición apasionante. Pese al titubeante inicio, en el que se acoplaban a un estilo y una filosofía de juego novedosos, los de Bielsa son ahora mismo el equipo de moda del fútbol español, gracias a su fútbol atractivo, ofensivo y de desgaste. Están en una nueva final de Copa del Rey y sus aspiraciones en Liga son altísimas.
El Betis parece salió de su profunda crisis en las horas más bajas de Mel, pero el equipo no termina de ser fiable, dando una de cal y otra de arena constantemente.
Me decanto por el 2.


8 de febrero de 2012

FIN A 180 MINUTOS DE C-O-P-A: GRACIAS ATHLETIC, GRACIAS MIRANDÉS

La de ayer no fue una fiesta compartida, como sí debió pensar Juanma Castaño al entrevistar postpartido a Pablo Infante -auténtico héroe de la presente edición copera-, quién puso en su sitio al reportero dicharachero demostrando asimismo el carácter ganador, indómito e iconoclasta de este auténtico equipazo. Un Mirandés que no celebró la eliminación, ni mucho menos, pero sí contribuyó a brindarnos una magnífica eliminatoria que, a falta de emoción, nos arrojó destellos de clase, raza e ilusión por parte de ambos conjuntos, todo ello en un decorado bellísimo como el de San Mamés. Pura magia, pura COPA.
Y decíamos que la fiesta no fue compartida, porque Miranda –y toda España detrás- despertó de su sueño antes de la final, la cual hubiera sido el culmen perfecto a ese mundo onírico en el que se hallaban los de Carlos Pouso. Pero unas semifinales coperas no entienden de sueños, pertenecen al mundo real, en el que el terreno de juego pone a cada uno en su sitio, y ayer sitúo al Athletic Club en una nueva final de Copa, su competición fetiche.
Quizá hace ya una semana, en el primer acto celebrado en el entrañable Anduva, la eliminatoria quedó sentenciada. Aquel gol de Lanbarri en el descuento alimentó –puede que infundadamente- las esperanzas mirandesas. Por delante, una semana para soñar, una vela de armas en la que se prometía batalla y un partido, el de San Mamés, que olía a épica. Miranda buscaba la gloria, dar un morisco –uno más- a la historia, y plantarse en una final memorable.
Así se llegaba al partido de ayer, veinte minutos consumidos, y ya nos habíamos quedado sin emoción (3-0). En cualquier caso, el espectáculo fue enorme, los 60 minutos restantes fueron de una intensidad incomprensible pero maravillosa. Los Llorente, Muniain, De Marcos, Javi Martinez, etc., se partían el pecho por regalar a su afición un partido para recordar, y al rival no le cedían ni las migajas del pastel. Pero ese rival tenía nombre, un prestigio que defender y dosis ingentes de ilusión.
Y además juegan al fútbol, lejos de los prejuicios que caen sobre las categorías modestas los de Miranda practican un fútbol de asociación, siempre con vocación ofensiva, con intención. Su juego, unido al atractivísimo estilo del Athletic bielsista, dio como resultado un partido vivísimo, de área a área, de ocasión en ocasión. Quizá no fuera la manera más inteligente de enfrentarse a los txurri-urdines, pero si la más valiente. Por ello serán recordados. Nombres como Infante, Muneta, Lanbarri, Caneda, Mujika, etc., quedarán grabados en la mente de todos aquellos que disfrutamos viendo su bonita historia en la Copa del Rey. Esa competición que San Mamés respeta como el que más. Un estadio que ayer vivió una noche preciosa (festiva para algunos, no para Infante), y que honró una de las eliminatorias más coperas que se recuerdan. Gracias Athletic, gracias Mirandés.

5 de febrero de 2012

BANALIDADES EN RUEDA DE PRENSA




Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, decía que "detrás de cada broma siempre hay una verdad". Atiendan a la rueda de prensa de José Mota, y compárenla con la del 90 por ciento de entrenadores de Primera y Segunda División, sólo difiere de éstas en la pared publicitaria.

2 de febrero de 2012

PRESTIGIO Y HONOR A LA COPA

De unos años a esta parte la Copa del Rey vivía un claro retroceso. Los clubes grandes, saturados por un calendario inabordable, despreciaban la competición copera, que se convertía en objeto de deseo para el resto de equipos de Primera, los cuáles vivían una dicotomía importante: asegurar objetivos ligueros o apostar por la Copa del Rey. Casi siempre se decantaban por la competición de la regularidad y la segunda opción –lastrada también por un formato deficiente- caía en el olvido; deseada pero inasequible. Carne de suplentes e incluso de juveniles de muchos equipos, la Copa no era más que un escaparate para jugadores infravalorados en sus clubes. Insuficiente, obviamente, para ganarse el interés del gran público.
Ahora, en semifinales de esta edición 2011/12, podemos presumir de estar viviendo una competición tremendamente prestigiada, valorada, y honrada, no ya sólo por los cuatro clubes supervivientes, sino  también por muchos de los que han quedado por el camino.
Los partidos de IDA DE SEMIFINALES, disputados en Anduva y Mestalla, pueden ser calificados de muchas formas, pero ante todo los definiría como coperos. Una etiqueta difícil de describir, pues va más allá de lo futbolístico, es también épica, batalla, calor…, y todo eso se vivió tanto en el Mirandés-Athletic como en el Valencia-Barcelona. Cuatro equipos cultural, económica y futbolísticamente antagónicos. ¡Pura Copa!
MIRANDÉS-ATHLETIC (1-2)

Categóricamente no. No está cerrada la eliminatoria. Ver a un 2ªB, con un 0-2 adverso a la media hora de juego -y tras todo lo que se había hablado de antemano, elogios empachosos incluidos-, sobreponerse de esa manera a la avalancha física, técnica y táctica de los leones es algo maravilloso. Un motivo para creer en el fútbol. No sé de dónde salió Pouso (“del barro” atina a explicar habitualmente él), ni Pablo Infante, ni el gigantón Lanbarri; pero lo que han conseguido es algo maravilloso: involucrar a todo un pueblo y, sobretodo, a  un país que se alegra y sufre con ellos.
Yo me alegro especialmente por lo que están consiguiendo, ya que aunque su hazaña acabe en saco roto, su irrupción es un llamamiento y un homenaje al fútbol modesto, a las categorías más desprotegidas, y a los futbolistas de autobús y bocadillo. Una amenaza necesaria al fútbol comercial.
Bielsa y el Athletic, por otra parte, son unos invitados excepcionales a la fiesta. Un técnico, el rosarino, que seguramente disfrutó como un enano en Anduva (allí se respira fútbol), y un club copero como pocos que, además, atraviesa ahora mismo un estado de forma impresionante. El once titularísimo en el campo y un estilo tremendamente atractivo ayudaron a elevar, más si cabe, el nivel de la eliminatoria. San Mamés, como no podía ser menos, pondrá el colofón a un duelo tremendo.
VALENCIA-BARCELONA (1-1)

Otra batalla. Brutal. Nunca había visto a los hijos de la masía tan activos a ras de hierba, intensísimos ambos equipos, cada balón valía su peso en oro. Era como un tesoro que, por resbaladizo, se iba de un equipo a otro entre la marabunta de piernas, patadas, empujones, caídas…  Y por encima de todo dos estilos, dos maneras similares de ejecutar la presión, de asfixiar al rival. Dos conjuntos que juegan al ataque, con y sin balón, y  ahí radica el atractivo de sus duelos.
El Barcelona (sin Xavi ni Alves) empezó sofocado por el exagerado despliegue físico valencianista, pero poco a poco, consecuencia del cansancio valencianista y la lógica aparición de espacios –para regocijo de Messi-, el balón volvió a ser culé. El equipo se reencontraba en su estilo, y la batalla crecía en belleza. Unos a la contra y otros en la construcción de juego, pero todos en la pelea. El mediocampo era territorio de valientes y, desde ahí, a jugar. Bravo. Finalmente, tablas y amnistía hasta un partido de vuelta que se prevé fantástico.